Marco Ulpio Trajano nació hacia el año 53 en Itálica, en la actual provincia de Sevilla. Fue el primer emperador romano nacido fuera de Italia — y para muchos, el mejor que tuvo Roma.
Bajo su mandato (98–117 d.C.) el Imperio alcanzó su máxima extensión territorial, del Atlántico al golfo Pérsico. El Senado lo proclamó Optimus Princeps, “el mejor de los gobernantes”.
El oro de un reinado
Sus áureos de oro circularon por todo el Mediterráneo, celebrando victorias y obras públicas. Hoy son piezas codiciadas: el retrato de un hispano que gobernó el mundo conocido, acuñado en metal que no se ha devaluado en casi dos milenios.